Tras una década de experiencia en destacados estudios de arquitectura en Europa y América del Norte, Bergendy Cooke estableció su propio estudio en Nueva Zelanda el año 2008. Actualmente con sede en Barcelona y un equipo en Nueva Zelanda, la firma se distingue por concebir proyectos que fusionan el arte y la arquitectura, creando esculturas habitadas. Se centran en soluciones innovadoras mediante un proceso riguroso que toma en cuenta el entorno, las necesidades del cliente y la selección de materiales duraderos.
El estudio de Bergendy Cooke destaca por su capacidad para generar respuestas arquitectónicas contemporáneas, inspiradas en la historia y la lengua vernácula locales. Por eso, consideran que una colaboración estrecha con el cliente es fundamental, manteniendo un compromiso constante con la belleza en la forma construida.
Este estudio boutique, con reconocimientos internacionales, abarca una gran variedad de sectores construidos y se distingue por prestar atención minuciosa a todos los aspectos del proyecto. Su trabajo ha sido premiado y publicado a nivel global.